El pasillo es la zona de la casa que peor tratamos — pasamos por él a toda prisa y casi nunca lo miramos. Con dos o tres decisiones se convierte en una de las paredes más bonitas de casa, en vez de la más olvidada.
Elige un hilo conductor
Antes de pensar en marcos ni en número de fotos, decide de qué van a ir: pueden ser todas en blanco y negro, todas de un mismo viaje, todas de la misma persona en distintas edades... Sin ese hilo, un pasillo con fotos sueltas acaba pareciendo un tablón de anuncios.
Pasillo: mejor formato horizontal en línea
Si el pasillo es estrecho, una fila de lienzos alineados a la misma altura (esa altura de los ojos, sobre 150 cm) funciona mejor que una composición irregular — en un espacio de paso, el orden se agradece más que la originalidad. Dos o tres lienzos de 30x30 cm o 30x40 cm con la misma separación entre ellos (unos 6-8 cm) es una apuesta segura.
Escalera: mejor formato vertical o pieza única
La pared de la escalera sube en diagonal, así que las composiciones con varios cuadros pequeños tienden a acabar "torcidas a ojo" aunque estén bien medidas. Un único lienzo de tamaño grande centrado en la parte más alta del hueco suele funcionar mejor que intentar seguir la inclinación con varias piezas.
El error más común
Colgar demasiado alto porque "hay mucha pared" por encima. En pasillo y escalera, como se ve de cerca y al pasar, conviene pecar de bajo antes que de alto.
Si ya tienes claro el hilo conductor, en la ficha de producto puedes elegir el tamaño y subir la foto — el precio no cambia según lo que tardes en decidirte.